M iguel Ángel tiene grandes dotes de deportista. Siempre le gustó jugar a la pelota, chutaba con mucha fuerza aunque pronto dejamos dicho deporte para aquellos espacios al aire libre donde no hubiera nada que romper. Era un buen lanzador, donde miraba allí acertaba. Claro que el problema es que lo hacía con cosas y a veces, los blancos eramos nosotros. Recuerdo una vez, tendría un año de edad, despertó de la siesta que solía dormir en su cuna y no vio a nadie, solo vio a mi padre que también estaba durmiendo la siesta. Su razonamiento es claro: se despertó, nadie se dio cuenta y como buen demandante de atención, solo se le ocurrió coger la lamparilla de la mesita de noche y tirársela a mi padre. Le dio en toda la cabeza. Buenísima puntería para lo pequeño que era. Gracias a dios, mi padre no sufrió nada grave, eso sí, montó en cólera además de tener un buen dolor que se prolongó varios días. También le gustaba correr. Siempre que podía "se escapaba". Nunca mirab...
Miguel Ángel Guerrero: el motor de mi inspiración en este Blog. Descubriendo el sentido del trastorno del espectro del autismo desde la aceptación y consentimiento a través de mi experiencia personal.