H ace tiempo que no escribo, el ánimo y el shock de un suceso me había bloqueado, no siendo capaz de pensar cómo escribir. Hoy, con los ánimos más calmados y con la entereza de analizar todo el suceso desde cierta distancia en el tiempo, puedo escribir de nuevo. Hoy hace 16 días que un suceso ha marcado mi vida, la de mi madre y la de mi familia en general. Nuestras vidas han sido sacudidas de su monotonía, descentrándonos en el trabajo, en los estudios y haciéndonos ver que cualquier otro hecho queda insignificante a su lado. Un suceso sacado de una película de Hitchcock donde la supervivencia hace que la impotencia, la ansiedad y la incertidumbre queden a un nivel ínfimo. Supervivencia y esperanza que todo lo superan, hasta las películas de terror. Mi madre como todos los findes tenía a mi hermano Miguel Ángel, él con autismo muy acusado, es capaz de recordar cosas que hacía de pequeño aunque lleve años sin tener oportunidad de hacerlo. Mi madre había dejado la puerta...
Miguel Ángel Guerrero: el motor de mi inspiración en este Blog. Descubriendo el sentido del trastorno del espectro del autismo desde la aceptación y consentimiento a través de mi experiencia personal.